jueves, abril 20, 2006

Reflexiones desde Vietnam


"No podemos perder en Vietnam ni queriendo. Aunque nuestros generales sean estúpidos y nuestra estrategia tan pobre que garantice nuestra derrota. Aunque nuestra moral sea pisoteada en el pozo más profundo, cargada de heroína y amargo fracaso. Aunque nos enfrentemos a los luchadores más duros y valientes del mundo, extraños hombrecillos con corazones de tigre. Aunque hagamos que el mundo nos desprecie. Aunque hagamos cosas que mancharán nuestras almas para siempre. Aunque en América se estén matando por esto, las ciudades esten alteradas y los lideres inspiren odio y desconfianza. No podemos perder. Porque cuando nos hayamos ido, cuando los valientes guerreritos nos eche, y por fin perdamos el gusto por este puzzle extraño y miserable que es esta guerra; nada... nadie... en el sudeste asiatico, ni en ningún lugar de la tierra, mirará lo que quede de Vietnam y creerá que es buena idea joderle a los Estados Unidos"
Soldado Steve Goodwin
Punisher: el nacimiento

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3 Comments:

Blogger JohnTrent said...

Vietnan ha sido una de las guerras recientes mas tristes y absurdas. Para colmo la perdieron, como esta pasando hoy dia con la de Irak, que no dista mucho.
¿El comunismo les iba a comer?. Al final perdieron y el comunismo no les comio. Lo que tambien perdieron fue una generacion de jovenes americanos, la mayoria de ellos engañados u obligados.

4:57 p. m.  
Blogger octopusmagnificens said...

La guerra de Vietnam se perdió en los USA. Los comunistas ganaron la batalla de la propaganda y forzaron la retirada de un ejército invicto en la campo de batalla. De todos modos aunque los americanos perdieron en Vietnam, al final ganaron la guerra contra el comunismo.

Lo de Irak fue un paseo militar. De las grandes guerras americanas ha sido la más fácil junto a la Guerra del Golfo de 1991.

7:08 p. m.  
Anonymous Lombard said...

Saludos.
Cuando nos encontramos con guerras tan demenciales como la de Vietnam es necesario reflexionar y sacar conclusiones.
Claro que ésta nos parece hoy tan absurda precisamente porque Estados Unidos la perdió. Y el trauma subsiguiente no está aún hoy superado.
Las causas de la derrota son variadas pero creo que pueden condensarse en el hecho de no saber donde se estaban metiendo.
El problema de cualquier superpotencia es que se ve obligada a hacerse cargo del orden mundial, sea o no de su incumbencia.
Y en plena Guerra Fría no había discusión posible. Si en alguna parte surgía un gobierno comunista, o algo que se le pareciera de lejos, la obligación era acabar con él. Igual daba si había llegado al poder democráticamente, que no fuera comunista sino simplemente liberal, que el sistema anterior fuera tan criminal que no quedara otra opción que derrocarlo o que el partido comunista local estuviera a años luz de planteamientos revolucionarios clásicos. Había que eliminarlo y punto. No digamos si los intereses comerciales se veían amenazados o simplemente alterados. Y siempre con el más elemental "todo vale".
De ahí la larga lista de golpes de estado alentados, asesinatos políticos ideados, grupos paramilitares o terroristas financiados, boicots económicos injustificados, impresentables dictadores apoyados, guerras civiles patrocinadas y por tanto tantas vidas segadas y tantas ilusiones rotas.
Cabe decir que la tónica era dejar el trabajo sucio a los dirigentes locales, pero de vez en cuando no bastaba con financiar y armar y entonces Estados Unidos debía intervenir directamente con su ejército.
Y esto fue la Guerra de Vietnam y los es hoy Irak. Puede que me haya quedado demasiado simplista pero estoy dispuesto a debatir lo aquí escrito con quien lo desee.

3:14 a. m.  

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